¿Qué es el oud?
El oud (también conocido como agarwood o madera de agar) es una resina oscura que se forma en el interior del árbol Aquilaria, originario del sudeste asiático, el subcontinente indio y Oriente Medio. En condiciones normales, ese árbol no produce nada especial. Pero cuando sufre una infección por un hongo específico (Phialophora parasitica), reacciona generando una resina densa y aromática para defenderse: eso es el oud.

El problema es que menos del 2% de los árboles Aquilaria desarrollan esta infección de forma natural. Y los árboles que la producen tardan décadas en hacerlo. Esto lo convierte en una de las materias primas más escasas — y más codiciadas — del planeta.
¿Por qué es tan caro?
Tres razones principales:
1. La escasez natural.
Como acabamos de ver, la producción natural de oud depende de una infección fúngica que ocurre de forma espontánea en muy pocos árboles. No se puede pedir que ocurra.
2. La sobreexplotación.
Durante décadas, la demanda de oud disparó la tala de árboles Aquilaria salvajes. Hoy muchas especies están en peligro de extinción y bajo protección internacional (CITES). El oud de alta calidad puede alcanzar los 30.000 € por kilo.
3. El tiempo.
Incluso en plantaciones controladas, un árbol necesita entre 20 y 40 años para producir resina de calidad. No es un cultivo que se pueda acelerar.
¿Por qué el oud que usamos en perfumería se crea en laboratorio?
Dada la escasez del oud natural y el impacto medioambiental de su extracción, la industria de la perfumería lleva décadas trabajando en la síntesis molecular del oud. Los químicos han identificado las moléculas responsables del aroma característico del oud natural (como los guaioles y agarospirol) y las recrean en laboratorio con una precisión extraordinaria.

- Consistencia: el oud de síntesis es siempre idéntico.
- Sostenibilidad: no requiere la tala de árboles protegidos.
- Accesibilidad: permite llevar esta experiencia olfativa a fragancias que no cuestan una fortuna.
La perfumería de calidad moderna combina materia prima natural con síntesis molecular. No es trampa: es evolución.
¿Qué transmite el oud en un perfume?
El oud no es un ingrediente que pase desapercibido. Evoca profundidad, misterio y calor animal. Recuerda a la madera quemada, al incienso, a la tierra después de la lluvia, a la piel caliente. Es una nota que ancla el perfume, que le da peso y presencia, que hace que una fragancia permanezca en la memoria — y en la piel — mucho más tiempo que otras.
En Oriente Medio, quemar oud en casa es un ritual de bienvenida, un gesto de hospitalidad. Llevar un perfume con oud es, en cierta medida, heredar ese significado.
NUM OUD: nuestra fragancia más intensa
En NUM Perfume, el oud tiene su propio espacio: NUM OUD, fragancia unisex amaderada especiada.
Desde la salida, la bergamota y el jengibre abren paso con energía. Pero en cuanto el corazón emerge — oud, regaliz, cedro — la fragancia cambia de registro. Se vuelve más densa, más íntima, más persistente. El fondo de vainilla, notas herbales y almizcle cierra con una estela cálida que permanece en la piel durante horas.

Es la fragancia ideal para quienes buscan ese efecto de ¿qué llevas puesto? — presente sin ser agresiva, lujosa sin ser inasequible.
El oud es para siempre
El oud lleva siglos en la historia de la humanidad. Aparece en textos budistas, islámicos e hindúes. Ha sido moneda de cambio, símbolo de estatus, ofrenda espiritual.
En la perfumería contemporánea sigue siendo lo que siempre fue: una señal de que algo especial está ocurriendo. Un perfume con oud no es solo una fragancia — es una declaración.
¿Todavía no has probado NUM OUD? Descúbrelo en decant de 10ml — sin compromiso, con toda la intensidad.